Una situación de extrema gravedad y tensión se vive en este momento en la sede local del Instituto Provincial de Vivienda y Hábitat (IPVyH), donde una integrante del colectivo Vecinos Autoconvocados tomó la drástica decisión de encadenarse en el lugar para exigir una respuesta urgente a su problemática habitacional.
La escena genera un estado de alerta total en la zona debido a que la mujer lleva consigo una mochila cargada con combustible (nafta), lo que representa un riesgo inminente para su propia integridad física y la de todas las personas que se encuentran en el edificio y sus alrededores.
Años de espera y desesperación Según la información recabada desde el lugar de los hechos, la manifestante se encuentra inscripta en el registro del IPVyH desde el año 2008 sin haber obtenido una solución formal hasta la fecha. A esto se le suma un cuadro de altísima vulnerabilidad:
- Situación de violencia de género: Atraviesa un contexto crítico de violencia de género.
- Desalojo y discapacidad: Manifestó haber quedado en la calle junto a su hijo, quien posee una discapacidad.
- Reclamo sin respuesta: Sostiene que agotó todas las vías institucionales durante años sin recibir una respuesta concreta a su emergencia habitacional.
Operativo de contención y emergencia. Debido a la presencia del material inflamable, la situación es considerada de extrema peligrosidad. Se aguarda la urgente intervención de los organismos correspondientes, personal de contención psicológica, fuerzas de seguridad y Bomberos para mediar en el conflicto, garantizar la seguridad de los presentes y evitar cualquier desenlace fatal.




